Moda minimalista: Tener menos ropa y más outfits con el clóset cápsula en 4 pasos

Vernos mejor y tener un estilo de vestimenta que nos represente es algo que a muchos nos interesa, independiente de nuestra edad, género o ingresos. Sin embargo, el retail hace que sea difícil consumir de forma consciente, empujándonos a comprar cosas que no necesitamos o, a menudo, la misma prenda en varios colores solo porque es más “barato”. La industria de la moda y el concepto del fast fashion son, definitivamente, responsables de una gran parte del efecto invernadero.

Cuidar el ambiente, cuidar la billetera y cuidar el estilo.

Los clóset cápsula han estado dando vuelta un tiempo ya en Pinterest y son la solución minimalista para reducir el gasto innecesario en ropa de bajo costo. Muchos afirmar que con 30 piezas o menos es posible crear todo un universo de posibilidades. Aunque la decisión es tuya, finamente el número 30 es sólo una referencia a una moda popular de reducir el clóset a dicho número, pero puede que 20 o 40 también sean un buen número, dependiendo de tus necesidades.

30 piezas para la vida – Los básicos:

Mis básicos:

3 pantalones: pantalones negros, jeans oscuros, jeans claros. Intenta tener variedad y escoger un pantalón de corte recto, uno skinny y uno tipo mom jeans.

3 blusas: una blanca, una negra y otra que tenga un patrón que te guste. A esta base también puedes añadir la clásica blusa celeste que va bien con todo.

3 camisetas: una blanca, una negra, una gris y una que tenga un patrón que te encante.

3 sweaters: ojalá tener tres también. Uno muy abrogado para el invierno, otro de media estación y uno que funcione con blusas y vestidos.

2 chaquetas: la clásica de denim y la biker en negro.

1 abrigo de buena calidad para el invierno

1 trench coat para cuando llueva

1 bufanda que va con todo

1 par de zapatillas blancas

1 par de zapatillas negras

1 par de botines

2 vestidos: uno de verano y uno de invierno.

Este es solo un ejemplo y está modelado en mi propio clóset. Por ejemplo, no suelo usar faldas pero sí shorts, aunque no los he añadido acá porque sólo los uso solo en vacaciones cuando no voy al trabajo. De allí que tenga un solo par, de mezclilla, que combino con casi toda la lista que acabo de escribir.

¡Ahora hazlo tú!

1. Adiós a lo que no te queda, está en malas condiciones o no te gusta 

Seamos honestos, todos sabemos qué ropa no usaremos nunca, independiente de nuestros sueños de hacerlo algún día. La ropa que no te queda o que sencillamente no te gusta puedes donarla o venderla según sea tu preferencia. La que esté en malas condiciones puedes tirarla o, dependiendo de tus habilidades manuales, convertirlas en otra cosa.

2. Revisa que tengas lo suficiente

Para armar tu clóset cápsula necesitarás tener opciones básicas para combinar. Toma en cuenta qué tan a menudo manchas tu ropa o con cuánta frecuencia necesitas cambiarte. En mi caso determiné que 3 pantalones eran más que suficientes para pasar la semana, usando cada uno de ellos dos veces por semana y dejando un día para usar ropa deportiva o vestido.

3. Combina

La idea es que cada una de tus piezas sea combinable con todas las demás, por lo que sería una buena idea comenzar a armar outfits para ver si realmente seleccionaste prendas que te sirven. Por ejemplo, esa chaqueta azul que amas debe verse bien tanto con el vestido que decidiste guardar como con tu blusa favorita. Si no pasa la prueba, entonces debes dejarlo ir.

4. Invierte

La idea del clóset cápsula es que en vez de comprar ropa una y otra vez te dediques a comprar piezas claves de buena calidad. Esto puede significar darte permiso para comprar piezas más costosas que, sin embargo, te durarán mucho más y a la larga terminarán siendo una inversión.

Lo genial de esta forma de vestir es que será más fácil alistarte durante la mañana porque combinar será mucho más sencillo. Simplemente escoge una pieza de cada categoría y añade capaz dependiendo del clima y listo. De seguro que ahora hasta tienes tiempo para desayunar.

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Cómo conseguir más dinero siendo minimalista: 3 meses de detox monetario

Lo creas o no el minimalismo puede ser aplicado a casi todo. Eso incluye tus finanzas personales, tus ahorros y casi todas las cosas que te gustaría estar haciendo pero no haces debido a las deudas. Es importante dejar en claro que ordenar tu dinero de forma minimalista no necesariamente tiene que ver con gastar menos (aunque puede ser así si es lo que buscas) sino que se relaciona directamente con gastar de forma más consciente, con intención y buscando elementos que son muy necesarios para nuestras vidas y tienen una excelente calidad.

El minimalismo puede darte más dinero sin tener que trabajar más.

Una consecuencia directa de hacer este cambio de mentalidad es que a lo largo de los meses dejarás de comprar en cuotas y comenzarás a ver tus necesidades como algo importante que merece ser pagado de una vez. Esto resultará en que en vez de vivir varios meses con menos dinero, solo tengas un mes en el que hagas una inversión (dejaremos de pensarlos como ‘gastos’) y meses subsiguientes en los que no tendrás que vivir ajustadamente por haber decidido que podías comprar algo en 3, 6 o 12 cuotas.

¿Cómo ahorrar de forma minimalista? Guía rápida para ordenar tu dinero en 3 meses

Si estás buscando reducir tus deudas, pagar tu tarjeta de crédito y comenzar a tener dinero para aquellas cosas que realmente importan (salud, cultura, educación o lo que sea que te mueva) entonces presta a estos sencillos pasos que te ayudarán a desintoxicarte de tus creencias monetarias actuales a lo largo de 3 meses.

1. Seamos honestos: ¿cuánto necesito para vivir mensualmente?

Lo primero que debes hacer es ser honesto contigo mismo y definir cuánto dinero necesitas para vivir. Este monto debiese ser una suma de los pagos que sí o sí debes hacer cada mes, ignorando todo lo que tengas por pagar en tu tarjeta de crédito. Por ejemplo:

Gastos en transporte (sea público o tu auto) + Gastos en comida (no incluye comer fuera, solo supermercado) + Cuentas básicas (plan de internet, luz, agua, gas) + Cuenta del teléfono móvil + Comida de mascotas (si es que tienes) + Pago de arriendo o dividendo del lugar donde vives

Si vives con más de una persona, es importante dividir las cuentas antes de hacer la sumatoria. Por ejemplo, si tu arriendo vale 4 y vives con tu pareja, entonces lo que tú efectivamente pagas de arriendo es 2, porque lo pagan a medias. Lo mismo se hace con la comida, dentro de lo posible. Es ideal poner la cuenta del teléfono móvil aparte porque muchas veces tenemos planes innecesariamente caros, este ejercicio puede ayudarte a determinar si lo que tienes está bien o es demasiado para ti.

2. No nos olvidemos de pasarlo bien: ¿cuánto necesitas para cubrir tus gustos y estilo de vida?

En un ítem separado recomiendo añadir dos cosas: primero, todos los gustos que te das y que consideras importantes (en mi caso aquí tengo Spotify Premium, mi cuenta de Netflix y mi membresía del gimnasio, antes también consideraba un monto mensual para comprar libros). En segundo lugar, y por raro que parezca, deberías añadir un ítem que se llame MESADA. Sí, tal cual como cuando tus padres te daban dinero para gastar en lo que quisieras.

La idea de la mesada es que uses este dinero efectivamente para lo que se te ocurra (ropa, salidas nocturnas, ir al cine, comer fuera, etc) y que lo hagas durar todo el mes. Considerando que de este monto no tienes que sacar ninguno de los gastos ya establecidos, debiese funcionar de forma que evites usar tu tarjeta de crédito.

3. Hora de la verdad: ¿cuánto pagas en cuotas o deudas cada mes?

En un tercer ítem añado todas las cosas que deba pagar cada mes y que se hayan comprado en cuotas. Idealmente de aquí a tres meses este ítem se habrá reducido considerablemente o incluso habrá sido eliminado de tu presupuesto.

Recomiendo anotarlo de la siguiente forma: Indicar dónde lo compraste, qué es, en cuántas cuotas lo compraste, en cuál vas ahora y cuál es el valor de cada cuota. Por ejemplo:

Vestido de Zara – $100(1/4): De esta forma es fácil ver que aun te quedan tres meses más por pagar y considerar que quizás no es un buen momento para invertir en más ropa.

4. Y ahora: ¿cuánto puedes ahorrar?

Una vez que tengas todos estos números súmalos. Ahora resta este monto del sueldo que ganas y ve cuanto sobra.

Si el monto restante está en negativo

Si actualmente tus pagos mínimos y tus deudas llegan a tope con lo que ganas cada mes, entonces no hay otra forma que arreglar la situación de forma extrema. Proponte reducir considerablemente tu monto de mesada hasta que la situación se estabilice. Si esto no es posible porque en tu familia hay niños pequeños o porque simplemente no te interesa seguir ese curso, consideraría ver cómo puedes alargar levemente el número de tus cuotas con tal de que el monto que debes pagar cada mes baje un poco. Recuerda que sólo lo harás en esta ocasión y que es una medida de emergencia.

Si no te sobra nada

¡Nada mal para empezar! Quizás aun no puedes partir ahorrando, pero al menos no tienes deudas que te sobrepasen. Considera gastar tu mesada de forma super consciente y preguntándote si realmente necesitas cada una de las cosas que quieres comprar. De esa forma si a fin de mes te sobra, incluso si es poco, podrás ahorrarlo.

Si te sobra un poco pero quisieras que sobrara más

Considera tus opciones: podrías decidir darte menos mesada o renunciar a tu plan de Netflix si es que consideras que ese dinero estaría mejor invertido en tus ahorros. Sin embargo, ten cuidado, si el monto es demasiado pequeño y te impide hacer las cosas que disfrutas, entonces es poco probable que logres mantenerlo. Ahorrar es como hacer dieta: debes disfrutarlo para lograr cumplir tu meta.

Otra opción es realizar trabajo freelance extra siempre y cuando fuese posible, aunque eso dependerá de tus responsabilidades actuales. Si ninguna de estas dos opciones funciona para ti, entonces ten paciencia. Dentro de algunos meses, y ajustando tu plan cada 30 días, comenzarás a ver que te sobra dinero y en vez de gastarlo, lo único que querrás será añadirlo a tu libreta de ahorros.

Al principio te parecerá que el minimalismo solo se trata de ahorrar y ahorrar, pero la verdad es que se centra en vivir con intención y ayudarte a estar seguro de que todo lo que compras realmente merece estar en tu vida. El tiempo es dinero, y cada vez que necesitas trabajar horas extras o tomar un trabajo freelance adicional estás intercambiando parte de tu tiempo libre por más posesiones. De seguro la vida que quieres no se trata de tener más objetos, sino de vivir tranquilo y feliz.

¿Qué es el minimalismo? 5 pasos para ser feliz con menos

El mundo es un lugar que con los años se ha ido poniendo más y más ruidoso, invadiendo con su volumen. Tu teléfono se va llenando de correos con ofertas especiales de último minuto, tu cuenta de Instagram te conecta con todas esas personas que parecen estar llevando una vida mejor que la tuya (y acabas de descargar esa app de viajes más baratos porque ¿cómo puede ser que todos se van de vacaciones al extranjero y tú aun no logras ni terminar de pagar la universidad?).

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Con tantas preocupaciones y tanta ansiedad, es obvio que de un momento a otro el minimalismo haya tomado tanta relevancia.

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Entonces, ¿Qué es el minimalismo? Si bien comenzó como un movimiento artístico que influenció a diferentes artistas visuales, músicos, escultores, pintores y diseñadores, hoy en día tiene más que ver con un estilo de vida que nos invita a despojarnos de un gran porcentaje de nuestras posesiones materiales con la promesa de ser más felices, vivir un estilo de vida más simple y tener más tiempo para lo que realmente importa. Adicionalmente, muchos minimalistas hacen uso de esa corriente artística para decorar y amoblar sus hogares porque claramente va de la mano con sus ideales de vida.

Así es cómo el minimalismo te da más tiempo para hacer lo que quieras con tu vida

Si bien el minimalismo parte por “quitar”, después de entregar te toca recibir. Es posible que no te hayas dado cuenta, pero tener tantas posesiones materiales puede ser extremadamente desgastante a nivel mental y físico. De hecho, gastas tiempo pensando qué cosas quieres comprar, inviertes tiempo en comprarlas, gastas tiempo de tu vida sabiendo que necesitas ese trabajo que quizás no te gusta tanto porque debes pagarlas y, pronto cuando ya no te gustan, gastas tiempo y dinero repitiendo el ciclo una y otra vez.

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(De hecho, gracias al minimalismo renuncié a mi trabajo y pude comenzar a trabajar en otra área con un ingreso 35% menor sin notar tantos cambios en mi día a día, pronto en un post)

Seamos claros: tiempo es dinero y más allá del cliché, es una realidad bastante innegable si te sientas a pensar que tienes que pasar fuera de casa al menos 55 horas semanales para pagar por todo lo que se te ha ocurrido comprar. Pero si quisieras vivir con menos quizás podrías optar a trabajar menos horas o aceptar un trabajo que te guste más y pague menos.

Acá te dejo un camino de cinco pasos para emprender tu camino hacia una vida más simple y feliz.

1. Haz una lista de todo lo que odias y lo que amas

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Entra a cada lugar de tu casa y nota qué cosas no te gustan o te hacen sentir incómodo. Puede que la pila de platos en la cocina te abrume o quizás te das cuenta que los sofás que compraste para tu hogar son hermosos y caros, pero demasiado grandes para el espacio y finalmente nadie se reúne en la sala de estar. Puede que odies mirar tu closet, tantas cosas que ya no usas y muchas otras que nunca llegaste a usar. Nota todo lo que no te gusta y comienza, con ayuda de tu familia, a pensar en descartarlos.

2. Revisa qué cosas ya no necesitas

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Y descartarlas también significa ser honestos y decir: bueno, no necesito 3 chaquetas iguales, ni tampoco un teléfono nuevo si es que el que tengo aun funciona bien. Probablemente tampoco sea necesario tener 3 televisores cuando tener 2 o 1 podrían significar más oportunidades de ver un show juntos. No hay reglas, acá solo tú sabes qué cosas debes dejar ir. Un tip para motivarte es ver cuántas de estas cosas podrías convertir en dinero para poner en tu cuenta de ahorros.

3. Mira tus finanzas y planea ir acabando con tus deudas

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Empezar a gastar menos o al menos hacerlo de forma más intencional te ayudará a ordenar tu dinero de una forma diferente. Ya no se tratará de comprar algo sólo porque está en oferta, ni de comprar lo más barato. En cambio, escogerás aquello que realmente necesites, y posiblemente de buena calidad, para no tener que reemplazarlo demasiado pronto. Además, mirar el estado de tu tarjeta de crédito es otro buen ejercicio que puedes realizar: ver cuántas cuotas te quedan por pagar y definir cuáles de esas compras fueron necesarias y cuáles no se repetirán en el futuro.

4. Dale una última mirada a tu teléfono

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Con el mundo del e-commerce cada vez más avanzado, la verdad es que gran parte del tiempo que pasas en tu teléfono puede estar dirigido a revisar artículos y terminar comprándolos. Intenta hacer una purga de apps en tu teléfono que te empujen a comprar cuando estás aburrido y borra el historial de tarjetas de crédito para que ninguna app pueda cargar compras de forma automática. De esa forma, tendrás que pensar dos veces si realmente necesitas algo.

5. Prueba, contempla y ajusta

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No existe eso de “ser más o menos minimalista”. Si estás intentando vivir con menos, bienvenido al club, eres minimalista. No importa si sigues teniendo 3 televisores (en vez de 5) o de si ahora solo tienes 3 camisetas (en vez de las 7 que tenías antes). La verdad es que estamos todos juntos en esto, intentando hacerle frente a la vida que vivimos hoy en día donde se nos hace difícil encontrar tiempo para vivir de forma intencional sin tener que correr de un lado a otro todo el tiempo. Prueba qué cosas del minimalismo funcionan para ti y haz los cambios que creas necesarios. Ah, y por supuesto, no olvides contarnos cómo te va.

Al final del día vivir de forma minimalista es vivir con intención: todo lo que está presente en tu vida tiene una razón para estar allí, de no ser así, ya habría salido por la puerta hace mucho.

Shikuza: el arte minimalista de M.Yamamoto que puede convertirse en tu pausa diaria

Masao Yamamoto es un pintor y fotógrafo japonés que nació en 1957.  Actualmente se dedica a ser fotógrafo freelance, utilizando el minimalismo y la fotografía análoga como arma principal en su arte. En sus piezas es fácil ver cómo la sencillez y lo pequeño se convierten en medios a través de los cuales apreciamos la belleza del día a día, lejos de las complicaciones y turbulencias mundanas.

En su trabajo artístico el pintor intenta evocar la forma en la que recordamos momentos felices que, según Cultura Inquieta, él define como shikuza o aquellos tesoros puros que se encuentran en el silencio de la naturaleza.

Yamamoto muestra al mundo pequeñas viñetas de momentos que son capturas y atesorados para siempre.

Sus fotografías han sido descritos como “haikus visuales” que a través de la exposición de objetos y situaciones específicas busca que el expectador sienta la necesidad de bucear en sus propios recuerdos.

Respira profundo y recuerda que nada te apresura. El minimalismo también está presente en el acto de detenerse, por voluntad propia, a disfrutar de una experiencia artística.


Sigue bajando y podrás ver más obras de Yamamoto:

   

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Todas las imágenes pertenecen a Masao Yamamoto.

El minimalismo de este hogar japonés comprueba que Marie Kondo tiene razón

La simplicidad es una característica ampliamente valorada en la cultura oriental. Es un hecho que todos los occidentales apreciamos desde nuestra vereda, con hogares llenos de posesiones que no necesitamos, armarios repletos de pantalones que no usamos desde el año pasado y tantas otras cosas que se acumulan en los pagos de nuestra tarjeta de crédito sin que le demos mucho uso. Si hay alguien que nos ha hecho pensar en todos estos dilemas mucho más a menudo esa es Marie Kondo quien, con su libro y su actual serie en Netflix, parece estar convenciéndonos a todos (¡al fin!) que el minimalismo es el camino a seguir.

Sin embargo, por más nuevo que nos parezca este fenómeno, la verdad es que los orientales y los japoneses han valorado la simplicidad de los espacios desde mucho antes que se convirtiera en un trending topic. De hecho, hace algún tiempo (cerca de dos años) el sitio web Brightside publicó las imágenes de Thomas Peter, fotógrafo profesional, donde se mostraba cómo se vivía en una casa en Japón.

Puede que en 2017 este approach haya parecido extremo, con cuartos casi vacíos y paredes en colores neutros, sin embargo, en 2019 no hacen nada más que confirmar que lo que Marie Kondo nos enseña no es nuevo. Lo anterior por supuesto que no es algo negativo, sino un hecho que debe ser celebrado: algo se mueve en nuestro interior que nos motiva a cuestionar nuestros estilos de vida atiborrados y ocupados. Estamos intentando tener más espacio para respirar y para vivir y el minimalismo claramente se presenta como una respuesta.

Si estás buscando inspiración, estoy más que feliz de volver a mostrarte estas imágenes que, casi 700 días después, están más de moda que nunca.

Menos libros y más espacio

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Thomas Peter

Un objeto hermoso y solitario

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Thomas Peter

Nada que te distraiga del estudio:

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Thomas Peter

Una pequeña ventana luminosa

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Thomas Peter

A veces es mejor sentarse en el suelo

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Thomas Peter

Dormir así es lo mejor para ellos:

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Thomas Peter

En el baño todo está guardado:

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Thomas Peter

No existe eso de ropa que “no se ocupa hace mucho”

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Thomas Peter

Menos siempre es más

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Thomas Peter

Sólo se posee lo necesario:

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Thomas Peter

Minimalismo puro:

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Thomas Peter

Todo lo anterior se ve muy reflejado en sus casas:

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Thomas Peter

¿Me muestras cómo estas decorando tus nuevos espacios minimalistas?

6 libros perfectos para ponerte en los zapatos de personas completamente diferentes a ti

Leer, además de correr, es uno de mis grandes pasatiempos. Cada año me sumo al desafío de Goodreads donde decido qué cantidad de libros leeré anualmente. Este año decidí leer 3 por mes, y aunque he estado leyendo muchísimo más, esa cantidad me permite a veces tomarme un mes entero para terminar un libro muy largo. A continuación les dejo mi top 10 de los libros que he leído en la primera mitad de este año. Creo firmemente que si te gusta leer para entender otras perspectivas o ver la vida desde otros puntos de vista radicalmente diferentes a los tuyos deberías leer más autores completamente diferentes a ti. Eso fue lo que intenté hacer durante estos meses.

¡Estos se ganaron 5/5 estrellas!

1. Una Magia Más Oscura / A Darker Shade of Magic

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A darker shade of magic – Shades of magic 1 V. E. Schwab · Fantasy · „I'm not going to die“, she said. „Not till I've seen it.“ „Seen what?“ Her smile widened. „Everything.“ · Kell lebt in einem Universum mit drei Parallelwelten. Er ist einer der Wenigen, die zwischen den Welten reisen können und vermittelt so zwischen diesen. Doch was, wenn es nicht drei sondern eigentlich mal vier Londons gab? Als Kell nichtsahnend einen neuen Auftrag annimmt, gerät er letztlich in Schwierigkeiten und erfährt das das vierte London doch noch existiert. · Ich bin nun schon seit einem Weilchen fertig und verfasse jetzt endlich diesen Post😅. Ich bin inzwischen ein kleiner Fan von V. E. Schwab geworden. Wegen ihres Schreibstils und ihrer Charaktere😍. Kell und Lila sind super sympathisch mit ihren ganz eigenen Kanten und Macken. Eine spannende Story noch dazu und das Buch wurde perfekt. Ich bin gespannt auf den Rest der Reihe! · Maike🌙 · #rezension #buch #book #lesen #bookstagram #bibliophile #youngadultbooks #ya #veschwab #victoriaschwab #adarkershadeofmagic #redlondon #antari

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En este fantástico mundo no existe solo un Londres: existen cuatro. Londres gris, una ciudad mundana donde la magia no existe, Londres blanco, un reino donde queda muy poca magia y sus reyes son malvados, Londres negro, un Londres consumido por la magia que ha quedado sellado para siempre y Londres rojo, el único que parece existir como debe ser: lleno de magia. Es aquí donde vive Kell, un antari o persona que puede viajar a través de los mundos gracias a sus poderes especiales. Kell pertenece a la familia real, siendo el hijo adoptivo de los reyes… pero nunca sabemos realmente de dónde fue que lo adoptaron. Su habilidad para viajar entre mundos lo convertirá en blanco de una treta para intentar acabar con el Londres rojo y llevar toda la magia hacia el Londres blanco, desequilibrando el balance de la vida y dándole poder a los malvados monarcas de ese mundo. En este exquisito trabajo de ficción te encontrarás con una historia que realmente te hace posible creer que existen otros mundos muy parecidos… pero diferentes, del tuyo.

Por suerte es solo el primer libro de la trilogía… porque te dejo en claro que vas a tener ganas de seguir leyendo cuando lo termines.


2. La Madre de Todas las Preguntas / The Mother of All Questions

 

 

 

 

 

Esta es una colección de ensayos y columnas escritas por la brillante Rebecca Solnit. Aquí su libro toma el nombre del primer ensayo, donde intenta dilucidar por qué la maternidad es una idea tan impuesta socialmente a las mujeres. El libro habla de diferentes hechos de contingencia nacional en Estados Unidos, así como también de la evolución del feminismo, las nuevas demandas de las mujeres y también cómo se siente vivir en un mundo donde el patriarcado sigue vivo.


3. La Inteligencia Erótica / Mating in Captivity

 

 

 

 

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“When you love someone, how does it feel? And when you desire someone, how is it different? Does good intimacy always lead to good sex? Why is it that the transition to parenthood so often spells erotic disaster? Why is the forbidden so erotic? Is it possible to want what we already have?” . “This book speaks about eroticism and the poetics of sex, the nature of erotic desire and its attendant dilemmas.” . “We all share a fundamental need for security, which propels us toward committed relationships in the first place; but we have an equally strong need for adventure and excitement.” @estherperelofficial . . #justfinishedreading #matingincaptivity #estherperel #eroticintelligence #love #desire #relationships #eroticism #intimacy #modernlife #monogamy #onebookaweek #mihaelasonebookaweekproject #mihaelasonebookaweek2018 #bookstagram #brilliant #book #reading #aicarteaiparte #cartitefacneprost #instabooks #bookseveryoneshouldread

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Este libro de Esther Perel, terapeuta de parejas, es originalmente de 2006, pero se publicó en español hace mucho menos. En él, habla sobre los temas comunes que las parejas que llevan mucho tiempo enfrentan y también habla sin tapujos de sexualidad, eroticismo y cómo mantener la chispa viva con esa persona que es tan importante para uno. Lo que más me gustó es que no deja ningún tema fuera, habla de lo complejo que es ser padres, de la forma en la que nadie quiere hablar que a veces tener muchos hijos puede acabar con tu sexualidad o que a veces es natural sentir deseo por otra persona sin que eso significa que debas ser infiel o que ya no ames a tu pareja. Totalmente recomendado para los que viven con su pareja o están casados.


3. La Recuperación / The Recovering

 

 

 

 

 

En estas mini memorias, Leslie Jamison explora todo lo que fue darse cuenta de su problema con el alcohol, comenzar a tratarse y aprender a vivir con la adicción. Si bien le digo mini porque es un periodo breve de su vida y no es para nada una autobiografía (desde que tiene cerca de 19 años hasta que finalmente se recupera, cerca de los 30) el libro es extenso, y la crudeza de su honestidad a veces lo hace parecer incluso más largo. Como pariente de alguien que en algún momento lidió con problemas con el alcohol, este libro me llegó al alma y al corazón y me hizo entender que rara vez logramos entender las dificultades por las que pasan los demás, especialmente porque muchas veces es difícil ponernos en los zapatos de los otros. Incluso si nunca has tenido una experiencia directa con las adicciones en lo personal o en tu familia, lo recomiendo porque cuenta la historia de como nació el programa de Alcohólicos Anónimos, con datos suficientemente peculiares y enternecedores como para hacer que leer todas estas páginas valga la pena.


4. Running with the mind of meditation / Corriendo con la mente de la meditación

 

 

 

 

 

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In my recovery time from running, swimming, yoga, trx, and zumba… This is what I have done and I share it with you… . This book has given me the opinions that running and meditation are very personal activities. Therefore they are lonely. This loneliness is one of their best qualities because it strengthens our incentive to motivate ourselves. . One of my favorite sayings is “If you want to be miserable, think of yourself. If you want to be happy, think of others.” . Running with the Mind of Meditation is the ability to share what we have with others. . When we are brave enough to be in the present, we have the power to transform the world. . #bacaanechantiq #ketikaechabutuhinspirasi #inmyrecovery #keepcalmandpray #running #myrunningjourney #growthmindset #metime #runningwiththemindofmeditation #sakyongmipham

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Si bien puede parecer un libro extremadamente de nicho por todo eso de correr y meditar, la verdad es que es un libro hermoso, escrito por Sakyong Mipham, cabeza del Linaje budista de Shambhala y de la organización Shambhala Internacional, donde habla sobre la belleza de vivir el presente, tomar el ejercicio o el correr no como una forma de cambiar nuestro peso o nuestro cuerpo, sino como un método para adentrarnos en nosotros mismos, conocernos mejor, ayudar al resto, ser mejores personas y trascender. Sakyong es un corredor de larga distancia, pero creo que es un libro interesante para cualquier persona que esté practicando cualquier tipo de deporte y que quiera darle un sentido más profundo a la práctica.


5. Blue Nights / Noches azules

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Joan Didion me fascina y obsesiona por partes iguales y si hay algo que ella retrata mejor que nadie y sin los típicos tabúes de nuestra sociedad occidental, es la pérdida y la muerte. En estas memorias, Didion relata cómo fue el proceso de perder a su hija Quintana y cada uno de los recuerdos, alegres y dolorosos, que marcaron su relación de madre-hija. Quintana fue la única hija, adoptiva, que Didion tuvo con su esposo, quien también murió en una fecha cercana a la hija de ambos. El título se refiere a un color especial que las tardes de Nueva York toman al convertirse en noche, especialmente durante los primeros meses que Joan Didion lidió con la tristeza inmensa que le provocó la muerte de Quintana.


6. Wishful Drinking

 

 

 

 

 

 

 

Estas son las memorias de Carrie Fisher, publicadas originalmente en 2008, que volvieron a la palestra después de su inesperada muerte. Originalmente leí este libro en un vuelo demasiado largo como para un libro tan corto, pero la forma peculiar de contar cada uno de sus problemas junto al humor negro característico de Carrie lo convirtieron en una lectura que hice de forma extremadamente lenta. Lo recomiendo totalmente, especialmente si conocen a alguien que esté lidiando con problemas de depresión, ansiedad, tomar más de la cuenta o simplemente sentir como que no pertenecen a este mundo. Es un gran ejercicio en empatía, así como también una gran patada en el trasero para dejar de quejarnos por nuestras vidas, que rara vez son realmente tan malas.

He leído más de 20 libros en lo que va del año, pero solo estos se ganaron el premio de estar en mi lista de favoritos. Espero que de aquí a diciembre un par más se una a la lista. Si tú también amas leer, por favor dame tus recomendaciones a través de los comentarios 😀

12 cosas que amé en mi primera (y veloz) visita a Londres y 2 que no recomendaría

Ir a Londres este año fue todo un sueño: no solo porque le tengo pánico a los aviones y nunca me había subido a uno, sino que por mucho tiempo pensé que nunca lograría ahorrar lo suficiente como para visitar mi ciudad amada. Londres estuvo en mi mente desde que era una pre-adolescente, posiblemente combinada con la música británica que escuchaba en ese momento. Fue por eso que aunque estaba llena de ansiedad, en noviembre pasado no dudé ni un segundo cuando vi que podía conseguir un viaje de ida y vuelta (con solo una escala en cada caso) más una estadía por 5 noches a 2 km del Palacio de Buckingham por 1.400 dólares aprox. (Soy chilena y acá todo es muy caro, normalmente la estadía de 5 días más los vuelos de ida y vuelta podrían llegar a costar 7.500 dólares como mínimo).

Si tú también estás ahorrando para conocer esta ciudad de ensueño te dejo algunos de los lugares (en su mayoría gratuitos) que más me gustaron y las cosas que creo que nadie se podría perder. Allá gasté el equivalente a 600 dólares más o menos, aunque la mayoría lo gasté en comida, libros y tours por la ciudad para movilizarme de forma más rápida (era eso o aprender a usar el metro y en esta ocasión no lo logré).

1. Camden

Camden es un pueblito que queda a unos 3-4 kilómetros caminando desde la estación San Pancracio. Es muy relajado y encuentras muchas tiendas de curiosidades, ropa y muuucha comida. Dato importante: en Camden nada se puede pagar con tarjetas, así que asegúrate de llevar efectivo. Los precios van en todos los rangos. Comí comida rápida (camote frito con salsa BBQ china) por 6 libras aunque también vendían un trozo de bacalao con patatas fritas (el típico fish and chips) por cerca de 10 libras, algo que en mi país equivale a más de 12 dólares. Un poco costoso, pero es entendible porque es una comida apetecida por turistas. Eso sí, encontré un lugar donde vendían rollos primavera veganos a sólo una libra.

También tomé lo que sería un equivalente al vino especiado, pero sin mucho alcohol, (me costó 2 libras) y quise comprar muchas cosas pero no tenía tanto efectivo. Dentro de los recovecos de Camden también encuentras tiendas de marcas con precios mucho más altos. Tiene baños públicos en excelente estado, aunque como en todo Londres, hay que pagar para entrar (y tienen agua caliente para lavarse las manos). Este es un lugar al que me iría a vivir.


2. China Town

Fue el primer lugar que visité después de bajarme de un vuelo de más de 12 horas. China Town existía en mi mente desde que había visto la serie de la BBC “Sherlock”. Pero no es para nada como se ve en la serie. Es más pequeña, aunque igual de linda, no tiene tantas tiendas para comprar productos (en mi país existe Patronato, un tipo de China Town mucho más grande) pero sí muchos restaurantes. Comí allí uno de mis últimos días y estuvo muy rico. Está cerca de SoHo, donde además hay muchas tiendas de libros usados y cafés. Pasear es gratis, comer en un restaurante no tan caro puede costar cerca de 25 dólares por persona.


3. The British Museum

Está en la parte un poco más adinerada de Londres, cerca de Bloomsbury Street y es enorme y bello. Tiene varios pisos, escaleras gigantes y un baño 10/10 (me importan los baños). También tiene una mini cafetería que, aunque un poco costosa, es muy rica.

Aquí pude ver momias reales e incluso un Moai que fue donado de mi país cerca del 1800. Volvería una y otra vez, aunque con más tiempo. Es gratis.


4. La Torre de Londres

Soy totalmente fanática de los castillos y antes de irme de viaje vi un documental sobre la Torre de Londres en Netflix. Entrar no es gratis, vale cerca de 25 dólares y todo se usa para mantener el castillo y pagarle a la gente que trabaja en su interior. Vi absolutamente cada recoveco, entré a todas las tiendas e incluso me senté a tomar té y leer un buen rato cerca de donde se encuentran los cuervos.

En total, me demoré 5 horas en ver cada una de las habitaciones y pisos de la torre, y me hizo entender mucho mejor el período de cada uno de los reyes que vivió allí, especialmente de la era de los Tudor, que es mi favorita.


5. El Palacio de Buckingham

Estaba a solo 2 kilómetros de este lugar, así que también lo visité el primer día. Pasé por allí varias veces más, atravesando el parque para caminar hacia Victoria y luego hacia mi hotel. Durante la época en que fui, Abril, terminando el otoño y comenzando el verano, se puede ver el cambio de guardia cada día a eso de las 11 am. Es fascinante pero mucha gente se conglomera allí, así que si eres bajito como yo, puede ser difícil mirar. Nunca logré ver a la reina, eso sí.


6. ¿Las monedas de chocolate gigantes?

Da igual a donde fuese: en cada tienda de souvenirs, en los museos, en el castillo y hasta en Starbucks vendían monedas de chocolate gigantes. Jamás entendí la obsesión.


7. La National Gallery

Hermosa e imponente, la visité también en mi primer día en Londres. Es enorme y muy sencillo perderse (o que te duelan los pies de tanto caminar). Tuve la suerte de ver la colección de Monet y entrar es totalmente gratis, aunque puede que a veces te pidan revisar tu bolso si es muy grande.

Después aproveché de pasar por su cafetería a sentarme un rato. En el baño, obviamente, también había agua tibia para lavarse las manos.


8. Y la galería de retratos de la National Gallery

A esta fui un par de días después, y aunque la vi entera, mi propósito era claro: observar los retratos de la dinastía de los Tudors. También vi un retrato de la Reina con la princesa Margarita, su padre y su madre. Me gustó que fuese tan realista y exacto.


9. La librería Waterstones (específicamente la de Piccadilly Circus)

En mi país no existen librerías tan grandes, tan cómodas o tan baratas. Un día entré a comprar libros nuevos y en tapa dura. Compré 5 por cerca de 70 dólares, cuando en mi país muchas veces solo alcanzas a comprar 2 libros nuevos por ese valor. Está de más decir que me encanta leer en inglés y que encontré secciones que acá ni existen: como la sección de libros de correr.


10. La Estación San Pancracio

Si eres fanático de Harry Potter y sus películas, entonces tienes que ir a ver la plataforma 9 y 3/4.

Adicionalmente, pasé al Starbucks de acá (justo antes de ir a Camden) y probé el matcha latte, que acá aun no llega.


11. Fortnum & Mason

Si amas el té, y tienes ganas de gastar en él, esta es tu tienda. Fortnum & Mason tiene 4 pisos y puedes encontrar desde té, café, galletitas y loza muy exclusiva, hasta conservas, mermeladas y papelería. Efectivamente es muy costosa, pero el té que compré allí no se compara a nada que haya probado antes. También traje una mermelada de banana porque no se parecía a nada que hubiese visto antes. Quería comprar una taza, obviamente, pero eran tan costosas que no valía la pena si se rompía en el camino de vuelta.


12. La pizzeria de Jamie Oliver en Victoria

Debe ser uno de los locales menos costosos de Jamie. En el piso superior tiene una trattoria, que es más costosa. La propina mínima esperada es del 13% aproximadamente, en mi país es del 10%. Finalmente le dimos el 15% al chico porque fue muy amable al atendernos. Comí una pizza, probé unos palitos de queso y tomé una cerveza italiana.

Fue mi primera cena en Londres y el lugar era hermoso. El menú que comí, con los palitos compartidos y la cerveza, también me salió cerca de 25 dólares.

Cosas que no me gustaron tanto y que no recomendaría a los turistas necesariamente:

1. El London Eye

Fui en temporada baja y me costó cerca de 50 dólares. Fue un día lluvioso así que no había tanta gente, pero de igual manera tuve que hacer fila y esperar. Los tiempos están designados, así que tienes que esperar tu turno. Una vez que te subes, tu carrito avanza hasta arriba y luego baja. No toma más de 15 minutos. Si te toca con mucha gente o con muchos niños, ver hacia afuera no es tan sencillo.

Las fotos no quedan tan bien desde arriba, y para lo corto que es, creo que no es de las mejores opciones si es que no quieres gastar tanto. Por el contrario, si tu presupuesto es alto, visítalo igual. Yo hubiese preferido gastar este dinero en Camden.


2. El museo de Sherlock Holmes (aunque sí recomiendo la tienda de souvenirs)

El museo era casi tan costoso como el London Eye. En su interior, se encuentra una mezcla entre la vida de Sherlock en la serie de la BBC y su vida en los cuentos de Arthur Conan Doyle. La mezcla no me hizo gracia y la fila era muy larga.

Googlié imágenes antes de entrar, por lo que me salí de la fila y me fui a la tienda de souvenirs, donde sí encontré cosas muy lindas. Entrar es gratis y las cosas que puedes comprar vienen en todos los precios.

TIP: Si compras con tarjeta de crédito y en tu país usas una clave para pagar con la tarjeta, ten tu pasaporte siempre a mano. Allá ellos usan una firma que va al reverso de la tarjeta de crédito y no usan pin pass. Cuando vean que tu tarjeta no la tiene, te pedirán el pasaporte para ver tu firma, si no lo muestras, no podrás comprar.

¿Has visitado Londres? ¿Qué fue lo que más te gustó? ¡Cuéntame!